Silencio… y acción

Carolina Olivares

—Silencio y… ¡Acción!

—Dios mío, qué sensación me invade —pensó mientras se forjaba en su interior un desconocido y nuevo sentimiento—. Nunca imaginé que ocurriría, al menos no aquí. Porque en este mundo… Esto no ocurre… O eso creí hasta ahora. (más…)

Palomas

Cristina Vázquez

Cuatro ventanas y el zureo de palomas. Cuatro ventanas que apenas iluminan el cuarto empapelado con gruesas líneas verdes y moradas. Las cuatro ventanas tienen cortinas pesadas.

Aunque la habitación da a dos calles, la luz es escasa. Un lado da a una empinada y silenciosa, por la que no pasa nadie y el otro, al muro también de piedra de un edificio sin ventanas, con algunos huecos donde se refugian a dormir las palomas empotrándose de cara y dejando la cola al aire, como abanicos emplumados que adornan la desierta pared. Al amanecer saltan a los alfeizares de nuestras ventanas, y aunque estén protegidas por pinchos de hierro con alturas variables, empiezan a zurear al primer rayo de sol. Henry no las oye, si se tumba sobre el oído izquierdo el silencio para él es total, aseguraba que era una bendición ser sordo de un oído. Eso decía, pero yo no lo creo. (más…)

Superhéroe sin capa

Marta Valero

Lo más duro fue despedirme de mamá. El momento en que ella, con lágrimas en los ojos, me susurró: “él te necesita”. Palabras que, por primera vez, comprendí. (más…)

El único que sabe cómo late tu corazón

Carolina Olivares

No era nada, y de repente, he iniciado el camino con el objetivo de convertirme en un todo.
Me estoy multiplicando sin cesar. El lugar que me acoge es acuoso y cálido.
Me gusta, es agradable para mí estar aquí.
Estoy dentro de un micro mundo, estoy creciendo, poco a poco al principio. (más…)

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