El ISBN es un estándar internacional desde 1970 que permite la identificación de libros para uso comercial. Sus siglas en inglés hacen referencia a International Standard Book Number, es decir, Número estándar internacional de libro. Anteriormente gestionado por el Ministerio de Cultura (justo es decir que con muchísima más eficacia, y de forma gratuita), está ahora en manos de la Federación de Gremios de Editores y tiene un coste entre 14€ (editoriales) y 45€ (autores-editores).

https://www.agenciaisbn.es

OJO: El ISBN NO es obligatorio

El Real Decreto 2063/2008 del Ministerio de Cultura sobre el ISBN, publicado en el BOE número 10, del 12 de enero de 2009, en su “Disposición derogatoria única a)”, deroga la obligatoriedad de consignar el ISBN en las publicaciones, fijada por Decreto 2984/1972. Por tanto, no hay ninguna obligación de solicitar un ISBN para obtener el Depósito Legal ni mucho menos para publicar un libro.

Quién no necesita ISBN

El Real Decreto citado en el párrafo anterior establece en su Anexo I las publicaciones que no llevan código ISBN:

  • Publicaciones seriadas. Son aquellas publicaciones que normalmente se editan en partes sucesivas o integradas (como revistas o diarios) y suelen designarse numérica o cronológicamente. Su código de identificación es el ISSN.
  • Recursos continuados. Son publicaciones que se ponen en circulación a lo largo del tiempo sin fecha de finalización predeterminada, normalmente difundida en ejemplares sucesivos o integrados tales como publicaciones en hojas sueltas, soportes electrónicos sucesivos y sustitutivos y sitios Web que se actualizan de forma continuada. Pueden utilizar como código de identificación el ISSN.
  • Partituras. Su código de identificación es el ISMN.
  • Grabaciones de sonidos musicales. Su código de identificación es el ISRC.
  • Productos audiovisuales, tales como películas cinematográficas, documentales, publicitarias, dibujos animados, etc. Su código de identificación es el ISAN.
  • Materiales anejos a una obra monográfica que no tengan valor comercial por separado, y no se vendan por separado. No utilizarán un ISBN propio pero pueden indicar el ISBN de la obra monográfica a la que acompañan.
  • Manuales de usuario de materiales no librarios y publicaciones que acompañan a periódicos y revistas.
  • Materiales docentes de uso interno en centros de enseñanza.
  • Memorias, estatutos y materiales de régimen interno de empresas, instituciones o asociaciones.
  • Obras textuales en abstracto.
  • Material impreso, o en otros soportes, de carácter temporal, como catálogos de librerías y editoriales, catálogos comerciales y publicitarios, folletos turísticos, cancioneros, folletos y programas deportivos, cinematográficos, escolares, políticos, escolares, teatrales, actos culturales, de fiestas, conmemorativos, de conciertos, etc., listas de precios y todo material publicitario o propagandístico.
  • Impresiones artísticas.
  • Documentos personales (por ejemplo, currículum vitae o perfil personal en formato electrónico).
  • Tarjetas de felicitación.
  • Programas informáticos que no tengan fines educativos ni didácticos.
  • Correos electrónicos y demás correspondencia electrónica.
  • Juegos.
  • Almanaques, agendas y calendarios.
  • Álbumes de cromos, de fotos, de ceremonias sociales, de sellos, de monedas y billetes, etc.
  • Directorios telefónicos.
  • Guiones de cine, radio y televisión, salvo que se publiquen comercialmente.
  • Libros de colorear y de pegatinas.
  • Obras impresas en multicopistas.
  • Pasatiempos (crucigramas, sopas de letras, sudokus, kakuros, nurikabes, etc.).
  • Publicaciones de disponibilidad limitada y recursos actualizables como por ejemplo, publicaciones que se imprimen bajo demanda con un contenido adaptado a las peticiones del usuario.

Por lo tanto, si no vas a acceder a un circuito comercial (librerías, distribuidoras etc) puedes prescindir del ISBN, aunque es recomendable tenerlo. Por si acaso.

Hay dos clases de ISBN: el de editorial y el de autor

La Agencia, además de dar servicio a las editoriales, abre la posibilidad de que sea el propio autor el editor de la obra. Para ello hay que darse de alta desde aquí enviando el DNI y rellenando el inevitable formulario, y pagar 45€ (95€ si hay prisa), vía tarjeta o paypal. Aunque los plazos que figuran en la web son otros, es preferible contar con unos quince días… que las cosas de palacio van despacio…

Ojo: algunas librerías y distribuidoras ponen “pegas” a los ISBN de autor-editor, principalmente por tratarse de tiradas cortas y/o de escasa salida comercial y que en muchos casos están realizadas en plan “Juan Palomo”, sin ajustarse a los estándares básicos de calidad. Hay obras muy buenas editadas con ISBN de autor-editor, pero la saturación ha hecho que el librero a priori desconfíe.

Si trabajas con una editorial, esta será la encargada de solicitar, asignar y legalizar tu ISBN.

¿Y los ebooks?

Bueno, aquí al legislador se le ha ido ligeramente la pinza y exige un ISBN diferente al de papel, y además diferente para cada formato, para garantizar que lo que adquiere el comprador se ajusta a su e-reader (o algo así). Es decir, si sacas el ebook en epub y pdf, habrás de obtener un ISBN para cada uno de ellos. Dado el precio al que se comercializan los ebooks, que es poco, preferimos correr un tupido velo.

Voy a reeditar, ¿necesito otro ISBN?

Necesitas un nuevo ISBN en los siguientes casos:

  • Nueva Editorial
  • Cambio de formato, tamaño o tipo de encuadernación
  • Modificaciones sustanciales en los textos (correcciones menores y pequeños cambios no precisan nuevo ISBN)
  • Cambio de título
  • Publicación en otra lengua diferente de la que ya se ha publicado

No se necesita nuevo ISBN ni en reediciones, ni reimpresiones, ni por cambios de precio o de la portada.

Si tienes más dudas, pregunta, que para eso estamos.

Y si prefieres preguntar por privado, aquí estamos 😉

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