Según la legislación española cualquier obra (literaria, musical o de cualquier clase) pertenece a su autor. Hasta aquí todo normal. El problema viene cuando (y no son pocas veces) el autor tiene que demostrar su derecho.

Norma número 1: Nunca envíes a nadie un texto sin registrar

Ni a tus amigos”para que te den la opinión”. Ni a ese editor de confianza. Ni mucho menos un envío masivo a agencias o editoriales. Nunca. Ni siquiera a nosotros. El desarrollo de internet y de la impresión digital hacen muy, muy fácil convertirse en presa de desaprensivos, que los hay. Y es extremadamente desagradable encontrarte tu propio texto publicado a nombre de otro (y si encima gana dinero, pues más). Siempre puede uno meterse en pleitos, claro, pero aún así es preferible tener todos los derechos demostrables.

A efectos legales es válido cualquier sistema que demuestre inequívocamente que ese texto era tuyo en determinada fecha. Desde enviártelo a ti mismo en sobre lacrado por correo certificado (y mantenerlo sin abrir hasta que haga falta), hasta el Registro Oficial de la Propiedad Intelectual. Si tu libro ya está publicado con tu nombre y con ISBN, eso ya sustituye al Registro a todos los efectos.

El Registro de la Propiedad Intelectual

Aunque a veces tardan hasta seis meses en dar el ok, la inscripción surte efecto desde el primer momento: desde que se presenta está protegida la obra.

Qué se inscribe

Hay que pagar una tasa que oscila entre 12 y 18 euros y que varía según cada CCAA, y el registro puede hacerse telemáticamente, por correo o en persona.

Aquí tenéis la información, aquí el impreso de solicitud y aquí para hacerlo online. Ya no hay disculpa.

safecreative: registra gratis y online

Aunque hay varios sitios para registrar a través de internet, el estándar sigue siendo Safecreative. Tan fácil como registrarse, subir el texto y guardar el código que se genera. Si tienes muchos textos, cortos o largos, es mejor registrarlos todos de una sola tacada, ya que la cuenta gratis tiene un límite de textos subidos. Pero no hay ningún problema en meter dos novelas o tres o lo que haga falta en un solo word.

Safecreative te genera un código con sello de tiempo que debes guardar, y ya está.

¿Y si quiero registrar lo que voy publicando en mi blog?

También aquí Safecreative te será de utilidad, ya que puedes dar de alta tu blog y que queden registrado automáticamente el texto de las entradas. Hasta diez entradas al mes, gratis; a partir de ahí, de pago. No obstante, al quedar publicado con tu nombre y una fecha concreta, podría servir para acreditar tu autoría.

Norma número 2: Tus derechos son tus derechos

Y son lo único que tienes, debería añadir. Has trabajado, corregido, pulido; te has volcado en tu libro. Protege pues tus derechos como autor.

Muchas editoriales te harán sustanciosas ofertas (que en la práctica luego no lo son tanto) imponiéndote a cambio la cesión de los derechos de autor. Desde un año, las más sensatas, hasta diez. En la vida real, eso quiere decir que has dejado de ser el dueño de tu texto. No podrás autoeditarte ni cambiar de editorial ni siquiera si la actual no cumple la décima parte de sus promesas. Aunque veas una oportunidad clara de vender y ganar dinero, tienes a la editorial en medio. Si la editorial cierra, vende o transfiere su fondo estás amarrado ahí hasta el final del plazo. Y es muy complicado desvincularse de un contrato, sobre todo por la dificultad de aportar pruebas.

 

Ante la duda, lee muy bien la letra pequeña, que luego tiene mal remedio. Y acepta la cesión sólo si las condiciones son realmente muy buenas y el plazo corto.

En Editorum (es evidente) no hay cesión de derechos, sobre todo porque hemos visto muy de cerca lo mal que lo pasa el autor con estas cosas. Así que si te queda alguna duda, pregunta.

 

 

Y si prefieres preguntar por privado, aquí estamos 😉

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