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Agentes literarios

Hoy por hoy, es prácticamente imposible para un autor nóvel acceder a las grandes editoriales, las «de siempre», esas con las que todos soñamos, sin contar con un agente literario. El agente es el intermediario que puede encontrarle acomodo a tu libro. Pero en esto tampoco es oro todo lo que reluce.

Aunque muchas agencias llevan a cabo una interesante labor detectivesca, buscando «ese» libro que va a tener el éxito que merece, actualmente la mayoría funcionan a petición del autor. Me explico.

Cuando contactas con una agencia, lo habitual es recibir un mail en el que se te informa detalladamente del coste del inicio de las gestiones. Es decir, hay que pagar. Lógico, ya que si no se encontrarían completamente desbordadas dada la ingente cantidad de material. El coste para que lean tu libro oscila entre 200 y 400 euros para un estándar de hasta 300 páginas, a lo que habrá que sumar el IVA del 21%. Una vez realizada la transferencia, un profesional se encargará de leer tu libro y elaborar un completo informe, que te va a servir para mejorrar la obra y/o para acercarte a editoriales. Desmenuzarán estilo, texto, personajes, puntos débiles y fuertes de tu narrativa y posibilidades de mercado.

En algunos casos y tras el informe aceptarán representarte. Si es así, en la mayoria de agencias te exigirán un nuevo desembolso, ya que suelen exigir que el texto pase por su servicio de corrección. Lógico también, porque para mover el manuscrito necesitan que esté en las mejores condiciones. Pero has de sumar otros 300-400€.

¿Que si son de fiar? Pues como en botica. En esto, como en todas las profesiones, del albañil al ministro, hay quien va a poner toda la carne en el asador y quien va a jugar con tus sueños exprimiendo el limón hasta la cáscara. De momento, no conocemos personalmente a ningún autor indie que haya conseguido el objetivo de entrar en una editorial «grande» gracias a un agente. Pero seguramente son como las meigas, que haberlas haylas…

Os dejamos a mano la lista de agentes que mantiene permanentemente actualizada escritores.org:

 

 

Y una vez más: nunca envíes tu libro sin registrarlo antes!!!

Y si prefieres preguntar por privado, aquí estamos 😉

6 + 1 =

Qué es el Depósito Legal

El Depósito Legal tiene por objeto recoger ejemplares de las publicaciones de todo tipo reproducidas en cualquier clase de soporte y destinadas por cualquier procedimiento a su distribución o comunicación pública, sea gratis o no, para preservar el patrimonio bibliográfico, sonoro, visual, audiovisual y digital.

Es obligatorio, pero es que además interesa y es gratis 😉 Hay que solicitar el número antes de imprimir, estamparlo dentro del libro y posteriormente entregar 4 ejemplares.

Pulsa aquí para ver todo lo que debe llevar Depósito Legal
  • libros y folletos en papel, cualquiera que sea su forma de impresión y estén o no destinados a la venta,
  • hojas impresas con fines de difusión que no constituyan propaganda esencialmente comercial,
  • recursos continuados tales como publicaciones seriadas, revistas, anuarios, memorias, diarios, y recursos integrables, como las hojas sueltas actualizables,
  • partituras,
  • estampas originales realizadas con cualquier técnica,
  • fotografías editadas,
  • láminas, cromos, naipes, postales y tarjetas de felicitación,
  • carteles anunciadores y publicitarios,
  • mapas, planos, atlas, cartas marinas, aeronáuticas y celestes,
  • libros de texto de Educación Infantil, Primaria, Secundaria obligatoria, Bachillerato y de los de enseñanza de Formación Profesional,
  • documentos sonoros,
  • documentos audiovisuales,
  • microformas,
  • documentos electrónicos en cualquier soporte, que el estado de la técnica permita en cada momento, y que no sean accesibles libremente a través de Internet.
  • copia nueva de los documentos íntegros, en versión original, de toda película cinematográfica, documental o de ficción, realizada por un productor con domicilio, residencia o establecimiento permanente en el territorio español y un ejemplar del material publicitario correspondiente.

Están obligados a solicitar el número de depósito legal los editores de una obra publicada en un formato tangible. Sólo están exentas las publicaciones bajo demanda, es decir, aquéllas en las que sólo se imprime un ejemplar cuando alguien realiza un pedido.

Si autoeditas tu libro, cuidado, debes informarte antes, porque el número de depósito legal tiene que ir impreso en el interior del libro. Tendrás que darte de alta en el Depósito Legal para poder solicitar «el numerito», y posteriormente, antes de los dos meses de la edición de la obra, depositar cuatro ejemplares en sus oficinas junto con un impreso. El Depósito Legal lo llevan las Comunidades Autónomas, por lo tanto tienes que contactar con la que te corresponda. Por ejemplo, aquí tienes la de Madrid, que funciona de maravilla y siempre están dispuestos a solucionar telefónicamente cualquier duda.

Ah, según la normativa actual las reimpresiones están exentas de solicitar nuevo depósito legal, pero no las reediciones, que es cuando se ha cambiado cualquier cosa del libro.

Aquí tienes toda la información que necesites.

Cualquier duda, ya sabes… ¡pregunta, que es gratis!

Y si prefieres preguntar por privado, aquí estamos 😉

13 + 7 =

Todo sobre el ISBN

El ISBN es un estándar internacional desde 1970 que permite la identificación de libros para uso comercial. Sus siglas en inglés hacen referencia a International Standard Book Number, es decir, Número estándar internacional de libro. Anteriormente gestionado por el Ministerio de Cultura (justo es decir que con muchísima más eficacia, y de forma gratuita), está ahora en manos de la Federación de Gremios de Editores y tiene un coste entre 14€ (editoriales) y 45€ (autores-editores).

https://www.agenciaisbn.es

OJO: El ISBN NO es obligatorio

El Real Decreto 2063/2008 del Ministerio de Cultura sobre el ISBN, publicado en el BOE número 10, del 12 de enero de 2009, en su “Disposición derogatoria única a)”, deroga la obligatoriedad de consignar el ISBN en las publicaciones, fijada por Decreto 2984/1972. Por tanto, no hay ninguna obligación de solicitar un ISBN para obtener el Depósito Legal ni mucho menos para publicar un libro.

Quién no necesita ISBN

El Real Decreto citado en el párrafo anterior establece en su Anexo I las publicaciones que no llevan código ISBN:

  • Publicaciones seriadas. Son aquellas publicaciones que normalmente se editan en partes sucesivas o integradas (como revistas o diarios) y suelen designarse numérica o cronológicamente. Su código de identificación es el ISSN.
  • Recursos continuados. Son publicaciones que se ponen en circulación a lo largo del tiempo sin fecha de finalización predeterminada, normalmente difundida en ejemplares sucesivos o integrados tales como publicaciones en hojas sueltas, soportes electrónicos sucesivos y sustitutivos y sitios Web que se actualizan de forma continuada. Pueden utilizar como código de identificación el ISSN.
  • Partituras. Su código de identificación es el ISMN.
  • Grabaciones de sonidos musicales. Su código de identificación es el ISRC.
  • Productos audiovisuales, tales como películas cinematográficas, documentales, publicitarias, dibujos animados, etc. Su código de identificación es el ISAN.
  • Materiales anejos a una obra monográfica que no tengan valor comercial por separado, y no se vendan por separado. No utilizarán un ISBN propio pero pueden indicar el ISBN de la obra monográfica a la que acompañan.
  • Manuales de usuario de materiales no librarios y publicaciones que acompañan a periódicos y revistas.
  • Materiales docentes de uso interno en centros de enseñanza.
  • Memorias, estatutos y materiales de régimen interno de empresas, instituciones o asociaciones.
  • Obras textuales en abstracto.
  • Material impreso, o en otros soportes, de carácter temporal, como catálogos de librerías y editoriales, catálogos comerciales y publicitarios, folletos turísticos, cancioneros, folletos y programas deportivos, cinematográficos, escolares, políticos, escolares, teatrales, actos culturales, de fiestas, conmemorativos, de conciertos, etc., listas de precios y todo material publicitario o propagandístico.
  • Impresiones artísticas.
  • Documentos personales (por ejemplo, currículum vitae o perfil personal en formato electrónico).
  • Tarjetas de felicitación.
  • Programas informáticos que no tengan fines educativos ni didácticos.
  • Correos electrónicos y demás correspondencia electrónica.
  • Juegos.
  • Almanaques, agendas y calendarios.
  • Álbumes de cromos, de fotos, de ceremonias sociales, de sellos, de monedas y billetes, etc.
  • Directorios telefónicos.
  • Guiones de cine, radio y televisión, salvo que se publiquen comercialmente.
  • Libros de colorear y de pegatinas.
  • Obras impresas en multicopistas.
  • Pasatiempos (crucigramas, sopas de letras, sudokus, kakuros, nurikabes, etc.).
  • Publicaciones de disponibilidad limitada y recursos actualizables como por ejemplo, publicaciones que se imprimen bajo demanda con un contenido adaptado a las peticiones del usuario.

Por lo tanto, si no vas a acceder a un circuito comercial (librerías, distribuidoras etc) puedes prescindir del ISBN, aunque es recomendable tenerlo. Por si acaso.

Hay dos clases de ISBN: el de editorial y el de autor

La Agencia, además de dar servicio a las editoriales, abre la posibilidad de que sea el propio autor el editor de la obra. Para ello hay que darse de alta desde aquí enviando el DNI y rellenando el inevitable formulario, y pagar 45€ (95€ si hay prisa), vía tarjeta o paypal. Aunque los plazos que figuran en la web son otros, es preferible contar con unos quince días… que las cosas de palacio van despacio…

Ojo: algunas librerías y distribuidoras ponen “pegas” a los ISBN de autor-editor, principalmente por tratarse de tiradas cortas y/o de escasa salida comercial y que en muchos casos están realizadas en plan «Juan Palomo», sin ajustarse a los estándares básicos de calidad. Hay obras muy buenas editadas con ISBN de autor-editor, pero la saturación ha hecho que el librero a priori desconfíe.

Si trabajas con una editorial, esta será la encargada de solicitar, asignar y legalizar tu ISBN.

¿Y los ebooks?

Bueno, aquí al legislador se le ha ido ligeramente la pinza y exige un ISBN diferente al de papel, y además diferente para cada formato, para garantizar que lo que adquiere el comprador se ajusta a su e-reader (o algo así). Es decir, si sacas el ebook en epub y pdf, habrás de obtener un ISBN para cada uno de ellos. Dado el precio al que se comercializan los ebooks, que es poco, preferimos correr un tupido velo.

Voy a reeditar, ¿necesito otro ISBN?

Necesitas un nuevo ISBN en los siguientes casos:

  • Nueva Editorial
  • Cambio de formato, tamaño o tipo de encuadernación
  • Modificaciones sustanciales en los textos (correcciones menores y pequeños cambios no precisan nuevo ISBN)
  • Cambio de título
  • Publicación en otra lengua diferente de la que ya se ha publicado

No se necesita nuevo ISBN ni en reediciones, ni reimpresiones, ni por cambios de precio o de la portada.

Si tienes más dudas, pregunta, que para eso estamos.

Y si prefieres preguntar por privado, aquí estamos 😉

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Los derechos del autor

Según la legislación española cualquier obra (literaria, musical o de cualquier clase) pertenece a su autor. Hasta aquí todo normal. El problema viene cuando (y no son pocas veces) el autor tiene que demostrar su derecho.

Norma número 1: Nunca envíes a nadie un texto sin registrar

Ni a tus amigos»para que te den la opinión». Ni a ese editor de confianza. Ni mucho menos un envío masivo a agencias o editoriales. Nunca. Ni siquiera a nosotros. El desarrollo de internet y de la impresión digital hacen muy, muy fácil convertirse en presa de desaprensivos, que los hay. Y es extremadamente desagradable encontrarte tu propio texto publicado a nombre de otro (y si encima gana dinero, pues más). Siempre puede uno meterse en pleitos, claro, pero aún así es preferible tener todos los derechos demostrables.

A efectos legales es válido cualquier sistema que demuestre inequívocamente que ese texto era tuyo en determinada fecha. Desde enviártelo a ti mismo en sobre lacrado por correo certificado (y mantenerlo sin abrir hasta que haga falta), hasta el Registro Oficial de la Propiedad Intelectual. Si tu libro ya está publicado con tu nombre y con ISBN, eso ya sustituye al Registro a todos los efectos.

El Registro de la Propiedad Intelectual

Aunque a veces tardan hasta seis meses en dar el ok, la inscripción surte efecto desde el primer momento: desde que se presenta está protegida la obra.

Qué se inscribe

Lo que se inscribe son los derechos de propiedad intelectual de los autores sobre las creaciones originales literarias, artísticas o científicas, expresadas por cualquier medio o soporte, incluyendo:

  • Artistas, intérpretes o ejecutantes.
  • Productores de fonogramas.
  • Productores de grabaciones audiovisuales.
  • Entidades de radiodifusión.
  • Realizadores de meras fotografías.
  • Personas que divulguen lícitamente una obra inédita que este en dominio público.
  • Editores de obras que puedan ser individualizadas por su composición tipográfica, presentación y demás características editoriales.

Hay que pagar una tasa que oscila entre 12 y 18 euros y que varía según cada CCAA, y el registro puede hacerse telemáticamente, por correo o en persona.

Aquí tenéis la información, aquí el impreso de solicitud y aquí para hacerlo online. Ya no hay disculpa.

safecreative: registra gratis y online

Aunque hay varios sitios para registrar a través de internet, el estándar sigue siendo Safecreative. Tan fácil como registrarse, subir el texto y guardar el código que se genera. Si tienes muchos textos, cortos o largos, es mejor registrarlos todos de una sola tacada, ya que la cuenta gratis tiene un límite de textos subidos. Pero no hay ningún problema en meter dos novelas o tres o lo que haga falta en un solo word.

Safecreative te genera un código con sello de tiempo que debes guardar, y ya está.

¿Y si quiero registrar lo que voy publicando en mi blog?

También aquí Safecreative te será de utilidad, ya que puedes dar de alta tu blog y que queden registrado automáticamente el texto de las entradas. Hasta diez entradas al mes, gratis; a partir de ahí, de pago. No obstante, al quedar publicado con tu nombre y una fecha concreta, podría servir para acreditar tu autoría.

Norma número 2: Tus derechos son tus derechos

Y son lo único que tienes, debería añadir. Has trabajado, corregido, pulido; te has volcado en tu libro. Protege pues tus derechos como autor.

Muchas editoriales te harán sustanciosas ofertas (que en la práctica luego no lo son tanto) imponiéndote a cambio la cesión de los derechos de autor. Desde un año, las más sensatas, hasta diez. En la vida real, eso quiere decir que has dejado de ser el dueño de tu texto. No podrás autoeditarte ni cambiar de editorial ni siquiera si la actual no cumple la décima parte de sus promesas. Aunque veas una oportunidad clara de vender y ganar dinero, tienes a la editorial en medio. Si la editorial cierra, vende o transfiere su fondo estás amarrado ahí hasta el final del plazo. Y es muy complicado desvincularse de un contrato, sobre todo por la dificultad de aportar pruebas.

 

Ante la duda, lee muy bien la letra pequeña, que luego tiene mal remedio. Y acepta la cesión sólo si las condiciones son realmente muy buenas y el plazo corto.

En Editorum (es evidente) no hay cesión de derechos, sobre todo porque hemos visto muy de cerca lo mal que lo pasa el autor con estas cosas. Así que si te queda alguna duda, pregunta.

 

 

Y si prefieres preguntar por privado, aquí estamos 😉

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